La huella de José María Morelos y Pavón en Uruapan.

Morelos se introduce en la vida de Uruapan desde que adolescente se tiene que trasladar al rancho de Tehuejo donde trabaja para la subsistencia de su madre y hermana (1779 a 1790). Perteneciente la hacienda a la jurisdicción de Apatzingán, Uruapan era el camino entre su tierra natal Valladolid y su lugar de trabajo.

Pasados los duros años de labriego en tierra caliente, don José María ingresa al Colegio de San Nicolás para estudiar la carrera sacerdotal. El 19 de diciembre de 1975 recibía Morelos la ordenación de subdiácono y poco después parte hacia Uruapan donde el cura Don Nicolás de Santiago Herrera le encargó la enseñanza al mismo tiempo que auxiliaba en algunos ministerios eclesiásticos. Estando en Uruapan se prepara a pasar el examen requerido para el diaconado que recibe de manos del obispo Fray Antonio de San Miguel el 21 de septiembre de 1796. Su ordenación sacerdotal se verifica el 21 de septiembre del año siguiente lo que no impide que siga en Uruapan ejercitando su ministerio y con facultad de confesar, predicar y celebrar misas en la jurisdicción del curato aunque él solicita se le extiendan sus facultades a los curatos cercanos a donde va a auxiliar a sus compañeros con permiso de su superior inmediato el bachiller Herrera.

La estancia de Don José María en Uruapan se prolonga hasta el 25 de enero de 1798 en que se le nombra párroco de Churumuco. En el informe que Herrera da de su subordinado muestra su complacencia y se refiere así a él durante hablando del año que pasó allí como subdiácono:

“Se halla desempeñando en este pueblo (Don José María Morelos) el título de preceptor de gramática y retórica presentando en estos días a pública oposición tres niños que ya pueden estudiar filosofía y otros dos que pasen a estudiar medianos y mayores, sin dejar por esta bien empleada actuación el estudio de materias morales y rúbricas, tratando sus puntos y conferenciándolos con grandes aplicación y fundadas dudas… Ha ejercido los actos de devoción dando en todo muy buen ejemplo y frecuentando los santos sacramentos con notoria edificación y predicando el santo Evangelio con acierto e instrucción en cuanto a sermones panegíricos y dos pláticas doctrinales que le he encomendado… asiste a ver practicar los sagrados ritos de bautismos, entierros, casamientos, viáticos… para instruirse no sólo en la teoría sino también en la práctica”.

Fue hasta 1815 cuando nuevamente tan distinguido huésped honró con su presencia a esta tierra, pero en esta vez Morelos llegó en calidad de Jefe Insurgente, nombramiento que le dio el Cura Hidalgo. En esta nueva ocasión Morelos se dedicó a preparar borradores de la Constitución que más tarde fue promulgada en Apatzingán.

Existe una placa incrusta en un edificio de la Av. Ocampo, en el Centro de la Ciudad, esta placa señala que en ese lugar estuvo hospedado el Siervo de la Nación.

En ese mismo punto se llevó a cabo un importante congreso en el cual participó, entre otros destacados hombres, el Lic. José María Izazaga en calidad de Diputado, personaje del cual se conoce poco pero tuvo papel importante en la lucha por la Independencia de México, en Uruapan se le honra dando su nombre a un jardín que es más conocido como "Plaza de la Ranita".