Todo comenzó en el año de 1982, cuando el señor Jorge Melgoza con el objetivo de hacerce de una bodega cercana a su negocio compró el sobrante de terreno que se encontraba entre dos lotes, 1.42 mts. de frente por 10.20 mts. de fondo.

A pesar de su tamaño, lo encontró cómodo y suficiente por la cercanía a su negocio, así que le bastó un tejado de lámina y una puerta que asegurara y protegiera su mercancía para que funcionara como almacén durante 2 años.

Entre 1984 y 1985 debido la familia Melgoza atravieza una crisis económica por lo que deciden transformar la bodega en casa habitación. El tejado de lámina se cambia por loza, se pone drenaje y se construye una cabañita de madera en el segundo piso. La familia Melgoza conformada por el matrimonio y dos hijos, se mudó, comenzaron a amueblar y trataron de adaptarse a las limitaciones que en ese momento representaba el lugar no sin permitirles sonreir y sentirse tranquilos por estar en SU HOGAR.

Durante los siguientes 6 años la peculiar vivienda fue modificándose, "ampliándose" hasta llegar a tener 4 niveles y todos los servicios: sala, cocina, un baño completo, dos habitaciones y hasta una terraza.  

El día de hoy la conservan por representar para ellos un pasaje importante en su vida. La mantienen tal como la habitaban, con los muebles y objetos de decoración exactamente donde estaban.

Al abrir las puertas de SU HOGAR, la familia Melgoza Rangel comparte con uruapenses y turistas las vivencias, ingenio, perseverancia, dedicación y esfuerzo de una etapa que les marcó de por vida.

“Queremos compartir la experiencia de haber vivido aquí, que la gente vea que cuando uno quiere salir adelante no hay imposible, una familia lucha a pesar de toda situación”.

Jorge Melgoza