Una vez que estás en el Parque La Tzaráracua, vale la pena descender hasta el fondo de la cañada y ver de cerca ese maravilloso espectáculo, comienza a disfrutar tu paseo y elige una de las dos formas de bajar a la cascada:

  • A caballo adentrándose en un exhuberante sendero habilitado para dicho fin.
  • A pie por el andador peatonal y las escalinatas.

Encontrarás a tu paso lugares donde comer, dónde jugar, donde admirar. Tomate tu tiempo y disfruta.

Un Mapa del Centro Turístico, para ubicarte en el recorrido: