Historia  de la Charanda Artesanal.



En el año de 1985, el señor Antonio Méndez Cortés, fundador de la actual empresa Charanda Artesanal, a la edad de 42 años comenzó su camino dentro del mundo de la comercialización de bebidas alcohólicas, como  gerente de ventas para una empresa que se dedicaba a elaborar Charanda. Sin embargo, al paso del tiempo y al no ser alentador su futuro en dicha compañía, decidió iniciar por su propia cuenta la fabricación de la tradicional Charanda.

A principio del año de 1986, Don Antonio Méndez fundó una pequeña empresa llamada Charandas Regionales de Michoacán en colaboración de dos amigos: Luis Manuel Ortiz y Daniel Luna. Desde un inicio, la ideología del negocio consistía en ofrecer una bebida alcohólica con un alto valor agregado, como lo es la artesanía típica  de la región de Uruapan. Esta idea se pudo lograr gracias a la gran creatividad del Sr. Méndez en poder convertir un envase de vidrio común y corriente en una verdadera artesanía digna de admirarse.



La Charanda Típica
, cuya presentación representa un tronco de aguacate típico de la región de Uruapan, fue la primera charanda artesanal que empezó a circular en el mercado, logrando una aceptación m
uy importante por los consumidores y sobre todo por el turismo de la ciudad de Uruapan y del estado de Michoacán. Para inicios de 1987 se otorga por parte de la Secretaría de Turismo y la Presidencia Municipal de Uruapan algunos reconocimientos por el impulso a la artesanía de la región. En  ese mismo año se lanzan al mercado otras marcas como la Charanda Manantial, Tariacuri, Fundación 1900, Estrella Dorada.

En el mismo año el Sr. Méndez, Luis Manuel y Daniel en sus diferentes unidades empezaron a salir a otros estados en busca de nuevos mercados, dejando la producción de la bebida a cargo de la señora Graciela Pérez, esposa del Sr. Méndez. De esta manera se inicia el crecimiento como empresa familiar llena de grandes historias, de aventuras en carretera, de éxitos y fracasos.

Gracias a la aceptación de los productos en el mercado y a un gran y difícil trabajo de ventas, se logra incrementar la demanda, lo que trajo como resultados la colocación del producto en una de las más importantes abarroteras del estado de Jalisco, que con el paso del tiempo llegó a ser el  cliente más importante de Charandas Regionales de Michoacán.  Después de corto tiempo los volúmenes de venta fueron aumentados en gran cantidad, a tal grado que la relación comercial entre las dos partes se convirtió en una sociedad.

Don Antonio Méndez pensando que esa sociedad podría ser una gran  oportunidad de negocio y crecimiento como empresario, se  emigró junto con todo el personal a la ciudad  de Guadalajara para fabricar las marcas Charanda Manantial y Charanda Típica; en aquiel tiempo se producían cerca de 1000 y 100 cajas diarias respectivamente.  Sin embargo, para 1988 al ampliar el capital el empresario jaliciense, Don Antonio quedó fuera de la sociedad perdiendo la marca Manantial, maquinaria y equipo de trabajo.



En 1990 con el rompimiento de la sociedad, Don Antonio regresó a la ciudad de Uruapan y junto con su esposa Graciela Pérez,  comenzaron a fabricar nuevamente la Charanda Típica  a partir de las pocas materias primas que tenían. En esta nueva etapa se comienza con el desarrollo de otras marcas comoMedallón, Tharepete, Huare y Escudo. Al mismo tiempo se empezó con la  documentación en técnicas de fermentación y destilación en la elaboración de bebidas espirituosas, como el whisky, coñac y tequila.

Después de recopilar suficiente información sobre  la elaboración de destilados se construye el primer alambique propio para la elaboración de charanda, y poco después con la práctica en esta operación se logra obtener un aguardiente de caña con un sabor y aroma propios. Costó poco más de año y medio para levantar nuevamente la empresa y generar un poco de capital, que para 1990 tomó oficialmente el nombre de Charandas Artesanales de Michoacán.



En  los siguientes seis años, se comienzan a dar una serie de sucesos que son parte de la Historia de la Charanda Artesanal, como por ejemplo:
El reportaje hecho por Maribel Films de Canadá; la creación de  Charanda Regional, Vasco de Quiroga y Especial Ollitas;  la afiliación a CANACINTRA Y CANACO;  para 1995 se comenzaron negociaciones para exportar a los Estados Unidos con la empresa Francia Importing Company, sin embargo,  no se concluyó el proyecto por la devaluación de 1995.   En 1996 se crea la Charanda Don Fernando, el cual es un aguardiente producto de la destilación de los mostos fermentados de la caña y se comienza su propaganda en folletos de la línea ETN, para los destinos a la ciudad de Uruapan. En 1998 se cambia nuevamente la razón social a Charanda Artesanal de Michoacán y se comienza la participación en eventos de promoción como la Feria del Aguacate de 1998 y 2000, también se participa en La Casa del Turista de la ciudad de Uruapan. En el 2001 se tiene publicidad en la sección amarilla y en el canal 7 de la ciudad de Uruapan, mientras que en el 2003 y 2008 se tienen los primeros reportajes a nivel nacional para Televisa y Televisión Azteca.
Todas estas actividades han continuado hasta la fecha. En la actualidad Charanda Artesanal está posicionada en el mercado como la charanda de mejor calidad en el estado de Michoacán gracias a la preferencia de nuestros clientes.

Debido a todo esto, en Charanda Artesanal nos sentimos comprometidos a dar a conocer a México y el mundo, que en Uruapan se fabrica un buen aguardiente de muy buena calidad  logrando con esto un bienestar social a la comunidad.



Misión

Mantener la autenticidad, prestigio y calidad en la producción de charanda, para comercializarla exitosamente en mercados nacionales e internacionales.

Visión

Ser una empresa reconocida por producir la m
ejor bebida destilada de jugo de caña, con el proceso de origen de mayor calidad en el estado de Michoacán.

Valores

Ética: Mantenernos fieles a nuestros principios, nos da la energía de avanzar y lograr nuestros objetivos.

Respeto: No invadir el espacio y opiniones de los demás, nos garantiza armonía en el entorno.

Honestidad: Pensar y actuar siempre con la verdad, para conservar una buena imagen.

Entusiasmo: Tener el gusto y fuerza para actuar, nos dirige el éxito.